Thanksgiving, Black Friday y otros temas americanos…

Santa Claus fue el primero en llegar para quedarse. Más tarde Halloween, Thanksgiving, Black Friday… parecía que estaban todos, pero ahora tambien tendremos Cyber Monday y cualquier otra cosa o fecha que los mercados puedan asimilar. Cabe preguntarse, ¿por qué los patrones americanos se copian tanto? Será porque resultan eficientes y productivos, al menos para el comercio.

Hoy, cuarto jueves de noviembre, día de Acción de Gracias, todas las familias americanas se reúnen para compartir y agradecer. Hoy todas las tiendas, bancos y empresas, permanecen cerradas para facilitar el encuentro de los grupos de familiares y amigos. Es un día tan o más importante que el de Navidad.  Al día siguiente, siempre en viernes, tiene lugar el Black Friday. Se inicia así la temporada oficial de compras navideñas. Los precios son especialmente atractivos, en muchas ocasiones muy por debajo de la mitad de su costo. De ahí las multitudes que esperan desde muy temprano a las puertas de tiendas y grandes superficies. Es el día de mayor facturación del año para muchas empresas. De ahí, que muchos países hayan copiado el termino Black Friday, aunque no celebren el día de Acción de Gracias. Primero fueron sus vecinos canadienses, luegro brasileños y mexicanos, y ahora la costumbre ya está establecida en nuestro país.

En la primera foto un precioso estilismo de Halloween, en el centro una mesa para Thanksgiving presentada con exquisito gusto por Sonsoles de la Peña. En la tercera foto los carteles del Black Friday parecen romper la magia de las dos imágenes anteriores.

En el título me refería a “otros temas americanos”. Lógicamente si debo escoger un tema ha de ser la decoración, que es lo que me ocupa. Si algo hay que reconocer a los americanos, apartando sus habilidades mercantiles, es que son muy, muy prácticos. Yo siento especial debilidad por los papeles pintados, (aquí no me voy a referir ni a los diseños ni a los autores). La referencia tiene que ver con la colocación de estos fabricados en USA. Vienen preencolados y es muy sencillo colocarlos, sin usar colas, sólo humedeciéndolos como si se tratara de un sello de correos.

El término “Sure Strip“, en el contexto de la instalación se refiere a que “por supuesto” es fácil, colocar cada pliego. Son papeles de alta calidad con una nueva tecnología en adhesivos, que nos hacen cambiar el concepto de la instalación del papel pintado. Son ideales para quienes prescindan de un empapelador profesional. Estos productos estan dirigidos a quienes les gusta el bricolaje, el “Do It Yourself“.  Esta nueva generación de revestimientos nos permite una fácil instalacion, “Easy Up” y una forma sencilla de retirar el papel, “Easy Down”, cuando llegue el momento de hacer cambios en la decoración. Todo ésto, sin estropear las paredes.

Papel pintado resistente a fiestas

Hoy, fiesta de Halloween. Tradición importada que, por el camino que vamos, casi tan nuestra como la fiesta del Pilar o de la Almudena. Que sea una excusa más para pasar un buen rato y  entretener a nuestros pequeños, que son los más favorecidos, y una manera de hacer el otoño más divertido.

En estos días, las calabazas, los “bats”, los zombies  y esqueletos se dejan ver en cientos de programas y publicaciones. Aquí, aún los niños no salen por el vecindario a recolectar galletas y caramelos, a la señal de “Truco o Trato”.  Es cuestión de tiempo que lo hagan. Mientras ésto no ocurre, se harán pequeñas reuniones en casa para disfrazarlos y hacerle una merienda agradable.  Por cierto, pueden ver ideas súper originales para presentar los dulces y otras exquisiteces en el blog de Sonsoles de la Peña  www.pideporesaboca.com.

Para decorar la casa: calabazas,  máscaras, pequeños murciélagos o bats, que pueden recortarse y pegarse en las paredes. En el caso que tengamos una pared empapelada, podremos fijar estos motivos, siempre y cuando el papel esté revestido de una capa de vinyl, de ahí el titulo “resistente a fiestas”. Un papel con estas características permite pegar pequeños recortes con cintas adhesivas y posteriormente ser retirados sin ninguna complicación.

En la primera foto, las originales salchichas envueltas en masa, simulando pequeñas momias. Sonsoles nos sorprende con estas y muchas más ideas.  En la foto central, los pequeños “bats” recortados y pegados con pequeñas cintas adhesivas sobre el papel pintado. Al terminar la fiesta pueden retirarse sin que el papel sufra daños. Por último preciosa corona de Otoño.

Casas de campo… Puntos de encuentro

La semana pasada hicimos referencia a los pisos y casas de playa. Como segundas viviendas, las casas de campo se rigen con los mismos criterios. La particularidad de las casas de campo es que, por lo general, son más espaciosas que las de playa, en especial si se trata de casas con finca o con grandes extensiones ajardinadas.

Si éste es el caso, el mantenimiento de grandes superficies vegetales requiere de más atención. Por lo general, quienes las poseen suelen disfrutar acondicinándolas y cuidando de los jardines. Aunque éste sea el caso, si no se trata de nuestra vivienda permanente y la visitamos por temporadas, es preferible contar con plantas originarias de la zona, ya que éstas suelen adaptarse mejor al clima y requieren menos mantenimiento.

Si  nuestra casa de campo en efecto tiene grandes jardines, es recomendable establecer “puntos de encuentro“. Tener al menos una o dos zonas, donde resulte agradable reunirse y que tengan cabida varias personas.  Si la casa es pequeña, también es indispensable propiciar al menos un “punto de encuentro“. Puede ser una pequeña zona de sofás de exterior, o tal vez en el jardín si hay un bonito árbol y colgamos una hamaca. Puede lucir muy bien sola, pero si tenemos alrededor una cuantas sillas, aunque sean plegables, estas invitarán a reunirse y compartir. En éstos sitios se propician las buenas conversaciones y tertulias. En esos puntos de encuentro, los desayunos o meriendas son, si se quiere, más exquisitos. Ése es el encanto de estas casas, donde las horas pasan lentas y distendidas.

En cuanto al interior de la vivienda, el mobiliario debe ser sencillo y fácil de mantener. Una pared con revestimiento a cuadros es un clásico en estas viviendas y no necesariamente cuadros escoceses. Hay papeles muy actuales que además aportan calidez. Las telas y alfombras, mejor en fibras naturales. Las cocinas de las casas de campo se disfrutan muchísimo. Si hay la oportunidad, en una de las paredes, puede lucir estupendo un alegre papel pintado de flores, como el mostrado en la fotografía. Los complementos deben ser sencillos, los sombreros lucen muchísimo en alguna pared o sombrerera. Aparte de ser decorativos resultan útiles a la hora de largos paseos por el campo.

Todos disfrutamos de una casa de campo, si es nuestra o si somos invitados, pero los que más, los niños y las mascotas. Ellos son más felices que nadie en esos espacios para reunirse y compartir.

Segundas viviendas, puntos de encuentro: Hoy casas de playa, la próxima semana de campo

La suerte de tener una segunda vivienda es grande y, más aún, si la compartimos con los nuestros y con amigos cercanos. La vivienda puede estar en la playa o en el campo; puede ser grande o pequeña. De diseño o rural. Lo que verdaderamente la hará atractiva a nuestros ojos y a los demás es que sea funcional, acogedora y con estilo. Ésto no significa descapitalizarse en el intento.

Muchas veces un diseño acertado depende más del tiempo dedicado a conseguirlo, que del dinero invertido. Aplicar la intuición y el sentido común es fundamental. No convierta su segunda vivienda en un almacén de muebles que sobran de la vivienda principal. No caiga en la tentación de llevar el sofá que ha decidido cambiar para su salón, sin antes medir muy bien el sitio donde lo quiere llevar. Éste es un error frecuente. Es preferible regalar el mentado sofá e invertir en uno nuevo para la casa de la playa. Éste será acorde a las dimensiones de la nueva casa o piso. Será más funcional si además es un práctico sofá cama.

Elija muebles de fácil limpieza y escaso mantenimiento. Para los muebles de interior, son una buena opción las mesas plegables. Resultan muy útiles para cuando la casa está muy concurrida y, cuando no se usan, ocupan el mínimo espacio. Si tenemos una terraza o jardín, será un error que los muebles sean de madera, ya que habrá que mantenerla cada temporada, y estamos para descansar. Mejor de plástico o resina, son espectaculares y son una copia perfecta de la madera y del ratán. Una simple hamaca puede ser el elemento estrella de la terraza o el jardín.

En cuanto a las paredes, que es el tema central de nuestro blog, no caigamos en excesos. Tener un piso o casa en la playa no significa llevar el diseño marinero hasta en las uñas. Moderación, está claro que el estilo más recurrido es el náutico, aquí llamado Mediterráneo si estamos en el sur o Atlántico si estamos en la costa oeste (que la tenemos). Puestos a seguir, si estamos en el Caribe los colores no serán de intensos azules, serán turquesas. Indistintamente del emplazamiento del mar o del océano, una sencilla pared de rayas marineras en azul y blanco, o en azul y arena ya le dará el toque al salón, sin necesidad de recargarlo de complementos como timones, peces, flotadores o anclas… Uno solo de estos adornos sera suficiente. Algún complemento puede ponerse en una mesita o en las paredes, pero con moderación. Quedan muy bien los envases de cristal llenos de arena, que podemos traer de la playa. En las habitaciones de los niños tenemos mas posibilidades: veleros, anclas, cartas de navegación, serán un acierto en una sola pared o un zócalo de rayas. Eso sí, papeles los justos, pero de buena calidad, que puedan limpiarse con facilidad y mantenerse por mucho tiempo, ya que son un clásico para durar muchos años en nuestra feliz vivienda de la playa.

En la última foto, una hermosa colección de rayas marineras y cartas de navegación, inspiradas en la Isla Nantuket en la costa este de Estados Unidos, célebre por sus paisajes y sus hermosas casas,  donde estan presentes los colores del entorno, de una indiscutible inspiracion atlántica.

Existe el síndrome del Nido?

EXISTE y se manifiesta en la mayoría de las embarazadas como un estado de euforia por tener todo organizado para llegada del bebé: lavar – limpiar – decorar – organizar – recolectar. Este estado de inquietud y ansiedad por tener todo limpio y organizado se debe a causas físicas y emocionales.

Desde el punto de vista físico, este torrente de energía es causado por el aumento del nivel de hormonas que prepara a la futura madre para el momento del parto. Este incremento hormonal activa el instinto maternal que se da en casi todas las especies.

Emocionalmente, se manifiesta como una clara muestra de interés e ilusión por tenerlo todo a punto. Más allá de la limpieza y organización, muchas madres lavan, doblan y revisan una y cien veces la ropita del bebé ( he de confesar que éste ha sido mi caso en mis dos embarazos).

También existe un componente social, que involucra el tema de la decoración y arreglo de la casa en general, ya que habrá muchas visitas que vendrán a conocer al recién nacido. Más allá de este asunto meramente estético, lo que en lo personal me resulta conmovedor es la etapa de “recolección y búsqueda” que se manifiesta durante todos los meses del embarazo. Esta búsqueda y recolección, consiste en atesorar los objetos que serán para el uso del bebé y los que formarán parte de su habitación.  A lo largo de muchos años, en mis tiendas, he tenido la oportunidad de compartir y disfrutar de la elección del papel pintado para la habitación y todo cuanto a él va asociado: muebles, telas coordinadas, así como elementos pequeños o pequeñitos, un cuadro, una lámpara, las letras del nombre o un simple tirador para la mesita de noche. Cada uno de estos elementos que la futura madre elige van impregnados por ella, llenos de amor e ilusión, como pequeñas ramitas que a lo largo de los meses de espera darán forma a ese nido individual y único, construido con paciencia y mimo, que recibirá a esa criatura tan especial.

Manuela Carnero

 

Marsala es el color de 2015

Cada año por estos días, nos anuncian el color que marcará tendencia en moda y decoración. Hasta el año pasado los colores elegidos eran fáciles de visualizar: muy evidentes, el orquídea radiante del pasado año o el verde turquesa de 2013.

Este año nos lo han puesto más difícil. Los gurús de la moda cada vez son más sofisticados: nos dicen que el color del año 2015 se llama marsala.  A ver qué hacemos si no somos expertos y conocedores de vinos. Afortunadamente tenemos a Google y éste nos cuenta que Marsala es una región de Italia donde se produce un estupendo vino que lleva el mismo nombre. El vino en cuestión es dulce y su color  – que es el tema que nos ocupa – es profundo y cálido con toques de marrón y ocre.

Está claro que por másMarsala es el color de este 2015, en the wallpaper store y empapelandoonline.com te damos las claves para combinarlo que nos digan que determinado color se impone y es el color del año, no podemos cambiar el color de nuestras paredes como cambiar de pinta labios. En realidad son las industrias de la moda y la cosmética quienes pueden cambiar de color cada temporada. Nuestras casas deben mantener los elementos de color por varias temporadas. Claro está, podemos introducir accesorios que den un toque de actualidad como en cojines o un grupo de candelabros o una alfombra en el hall de la entrada.

En el caso que coincida que estamos haciendo cambios en la decoración o estrenando nueva casa y queremos introducir este novedoso color llamado marsala, tendremos en cuenta que ha de ser en una o dos paredes.  Si queremos combinarlo con papel pintado  tendremos en cuenta que el papel debe tener un estampado discreto con matices ámbar, ocre oscuro, dorado o azules.

 

Observación y contemplación

La observación es fundamental en los procesos de diseño. La contemplación es el tributo a un diseño que logra emocionarnos.

Cuando un paisajista proyecta un jardín, debe dedicar muchas horas de observación a la incidencia de la luz y la sombra para decidir en que sector debe plantar las especies vegetales elegidas. Al pasar el tiempo estas plantas alcanzarán todo su esplendor. Y en ese momento -tal vez después de años o décadas- apreciaremos la belleza de su obra. La contemplarán agradecidos aquellos que sepan apreciar la limpia luz de la mañana o la intensidad de los crepúsculos incidiendo sobre el follaje, descubriendo su textura o el movimiento de todo el conjunto con los vientos.

La observación es objetiva y la contemplación es subjetiva. Dicen los filósofos clásicos que nos acerca a un estado de felicidad.

Lo tenemos más fácil en la decoración de interiores, que es el tema que nos ocupa. Aquí no hace falta esperar décadas para lograr espacios que nos emocionen. En principio debemos observar el espacio disponible para disponer con armonía el mobiliario y facilitar la circulación. Considerar los elementos existentes, suelos, maderas, alfombras, para decidir con acierto los colores de las paredes y la final elección de papeles pintados y telas, sean lisos o estampados. Elegir la pared más favorecida por la luz o, porque no, por las sombras.

Con inspiración, criterio y mucha observación podemos lograr ambientes estupendos sin descapitalizarnos en el intento. Sabremos que nuestro esfuerzo dio resultado, cuando seamos capaces de sentarnos, un buen rato, en un rincón confortable – tal vez con un café humeante – y disfrutemos contemplando nuestra obra. Ahí, en ese momento, estaremos cerca de la felicidad, porque la contemplación nos acerca a ella.

He mencionado mucho la palabra felicidad en este post. La usaré una vez más para desearles a todos la mayor felicidad posible en estas fiestas y en el año que pronto comienza.

Manuela Carnero